Vida


Ayer abracé a mi madre, después de decirle que era una buena mujer y casi me echo a llorar. Me dijo que, al final, todos hacemos lo mismo. Pensé que eso era lo que me hacía falta, realmente, y que todas mis argumentaciones y excusas se disolverían por fin, de nuevo, pero duró muy poco y volví a hundirme en mí mismo, en mi pesadilla egoísta, en mi espejismo maldito. 

Ojalá me sirviera decir que, objetivamente, mis problemas no son los peores posibles, que otros son superiores y más numerosos. Ojalá sirviera de algo. La fuerza de la situación es muy grande. La única manera de demostrar experiencia es tenerla. No pedí esto. Es difícil luchar. Esta lucha es todo lo que tengo. 

He hecho más listas, como de costumbre. Mi mejor terapeuta es una libreta. Me enfrenta a mí mismo por dentro. Somos mucho más por dentro de lo que somos por fuera. Más difícil de dominar. Por eso nos escondemos aquí fuera, entre estas cosas feas y mudables. Porque tenemos miedo de vivir por dentro. Eso es lo que pasa. 

Tengo la necesidad de ser el mejor ejemplo posible, pero no puedo serlo. Estoy a su sombra. Me ilumina. Pero muchas veces me olvido de que está ahí. Que es todo lo que puede guiarme y que yo solo me extravío en cualquier parte, en cualquier momento, extravío a cualquiera. No quiero ser un ciego que guía a otro ciego. Cada uno tiene su lucha y es todo lo que tiene. Sus demonios. Sus deseos insaciables. Veremos qué hacemos con ellos. 

Hoy volví a pensar en la felicidad, en lo pesimistas que son muchos de mis amigos y familiares y en la mala suerte que tuve con ellos. Por otra parte, tuve buena suerte en llegar hasta aquí sabiéndolo, al menos. Si no es eterno, no es importante. Pienso que debemos intervenir en esa autorrealización egoísta para esconder nuestros demonios. No sé verlos de otra manera. Su daño no es infernal, pero es cotidiano. 

Ya no me fío. Ya no creo en ellos ni creo en nadie. Estarían tan equivocados como yo. Levanto muros a mi alrededor. Me aíslo y pienso en soledad. Eso es lo que hago. Pero esta es otra vía de escape, una de las cosas que me funciona. Hoy, me parece que el arte es una especie de enajenación colectiva. Funciona cuando es buena, sincera, eficaz, especial, interesante. Copiad. No somos originales. 

Voy a ser un profesor extraordinario. No estoy aquí para hacer más infelices a los demás, sino más felices. Estoy haciendo todo el ruido que puedo. Tengo mucho que hacer. Odio nuestro derrotismo. Es lo verdaderamente patético. No debemos excusarnos en la falta de amor. Debemos salir a buscarlo. Es lo único que me ha funcionado, después de tantos años. Sé que no tengo mucha experiencia en la vida. 

Lo que quiero decir es que nos encanta quejarnos. Nos encanta el drama, darlo y recibirlo. Pero la vida pasa y no volveremos a vivir. Esto no se volverá a repetir. Esto pasará sólo una vez. Es para preocuparse. No es para estar tranquilos. Si nos preocupamos, a pesar de todo, es por algo. Algo debemos de estar haciendo mal. No me parecen bien los parches, ni las excusas, ni los engaños, ni las distracciones. Esto es real. Está pasando. Esto se acaba. Qué vas a hacer? 


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