Affluenza
Todos queremos ser famosos. Lo que pasa es que no queremos reconocerlo porque nos da vergüenza. Las pasiones son los escondites del mundo. Cuando uno piensa en ser famoso, piensa en la adulación de los demás, el lujo, el glamour. En eso piensa. En la diferencia entre él y el resto. En el hecho de formar parte de unos pocos privilegiados, elegidos, intocables, casi inmortales.
Estaríamos dispuestos a las calumnias, al desprecio de los demás, a la envidia, al despotismo y la hipocresía, con tal de disfrutar de la celebridad, la sombra heroica de otra época sobre nosotros. A punto de convertirnos en leyendas. En eso imprimimos todos nuestros esfuerzos. El hecho de no lograr ese reconocimiento, de descubrir que existe, es toda nuestra tristeza, ansiedad, celos, odio. Todo lo que hay en lo más profundo de nuestro corazón. Solía escribir con otra intención.
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